En las apps de citas hay más del doble de hombres que de mujeres.
Así no se liga. Se compite.
La comunidad donde hay los mismos de cada lado. No es un nombre bonito: es cuánta gente dejamos entrar de cada uno.
El acceso se abre poco a poco. Por eso funciona.
Las mujeres acceden al instante. Son las que marcan el ritmo de la comunidad.
Los hombres entran en lista, por orden de llegada. Se abre una plaza cada vez que entra una mujer, y avisamos a cada uno en cuanto tiene la suya.
Hoy, mañana y en cada ciudad. Los mismos de cada lado.